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La casa de Sánchez Moyano



Existen lugares que desde hace mucho tiempo ya no son visitados. Un espeso manto de polvo habita en su interior, esperando que las pisadas de algunos buscadores de leyendas y misterios remuevan su pasado. Tú puedes ser quien nos descubra esos lugares y leyendas que están al borde del misterio y cuyo delgado velo fuerzas por romper. En este apartado recopilaremos los lugares que se visitan, su descripción, una pequeña reseña histórica y leyendas que se cuentan sobre ellos. Igualmente se narrarán los sucesos misteriosos e inexplicables que las gentes del lugar han conservado en su memoria a través de los años.

Una casa deshabitada.
En medio de la ciudad ha sobrevivido al paso de los años una casa de finales del siglo XIX o principios del XX, aún no lo se con exactitud. Está rodeadada de árboles, frondosa vegetación, hiedra que llega a tapar paredes y ventanas, y resguardada por un muro y rejas metálicas. Así lleva muchos años y más de tres generaciones la conocen.
Se cuenta que fué hotel en sus principios, consulado de alemania durante la segunda guerra mundial y hogar de un ilustre personaje hasta su abandono.





En este tipo de situaciones, nos preguntamos cuales han sido los motivos que han obligado a dejar el hogar con todas las pertenencias y no volver a él. Como si nos fuésemos de viaje y por algún motivo nunca regresáramos, dejando toda nuestra vida entre cuatro paredes.
La mencionada casa se encuentra en una calle céntrica de la ciudad de Salamanca. la gente al caminar por las inmediaciones siempre mira la edificación, de trazo cuadrangular, con un camino que se abre desde la puerta y valla metálica, que linda con la acera y que conduce hasta unos peldaños de piedra que acceden a la puerta principal.
El interior se divide en dos plantas habitables, un sobrao o buhardilla y una escalera que partiendo de la buhardilla, accede a una pequeña cúpula o mirador, situada por encima del tejado. En la parte trasera de la edificación y en el lugar reservado a cocina se abre en el subsuelo un sótano o bodega que bien podía servir para la conservación de alimentos y vino.




Alrededor campa a sus anchas, lo que fuera un cuidado jardín y que por su abandono, ha tomado arbitrariamente algunas partes del edificio, sobre todo el muro derecho que está totalmente invadido por una enorme hiedra,  que se abre paso, tapando ventanas y penetrando por las recobecos y rendijas.
Al caer la noche la estampa es lúgubre y misteriosa y da que pensar en las historias que se han podido vivir en su interior. Por la parte trasera se puede ver otra entrada, quizás para el personal de servicio, y una pequeña construcción edificada en el patio trasero que debía de servir para vivienda de servidumbre.





La gente que vive por la zona al hablar de la casa, comenta que estaba todo su ajuar en el interior, como si viviesen aún los dueños, o al menos así lo aseveraba unos señores mayores que de vez en cuando acudían a la edificación, ya que era cuidadores o empleados de la mansión. La pregunta es la siguiente: Por qué motivo ha permanecido una casa conservando todos los enseres de sus habitantes y nunca han vuelto para recuperarlos, incluso por parte de la familia de los propietarios. Cuando se desvele ese misterio se contará.
No hace mucho tiempo, al pasar por allí me dijeron que un incendio en el interior, había hecho desaparecer los mudos testigos de una vida pasada y que dormían un sueño de siglos. Las llamas habían devorado los enseres de toda una vida que aquella casa había conservado a través de los años.

Parece ser que allí vivió la familia de un ilustre abogado del Estado y que en una edición del periódico El Adelanto, se puede leer, con fecha 27 de noviembre de 1.923 la siguiente dedicatoria a su morador, y que textualmente es la siguiente:
Días pasados dimos escuetamente la noticia del nombramiento de los nuevos delegados regios, que para la represión del contrabando y defraudación en las seis regiones que para estos efectos ha sido dividida España, había hecho la superioridad, y entre los elegidos para el desempeño de misión tan importante como delicada, figura nuestro antiguo y respetable amigo D. Alfredo Sánchez Moyano.




Esperábamos muy fundadamente que una nueva distinción nos brindara la ocasión de rendir al ilustre salmantino, pues como tal se considera el señor Sánchez Moyano, que convive con nosotros hace más de veinticinco años, el modesto homenaje periodístico que inspira siempre toda recompensa a personalidades de positivo relieve.
Y efectívamente, aquella no se hizo esperar. Días pasados el Director Militar llamó para conferenciar con él, al señor Sánchez Moyano, el único abogado del Estado que ha sido favorecido con puesto tan elevado, para orientarse en los procedimientos a seguir en la práctica por los nuevos delegados regios.




No cabe duda que el Directorio que rige los destinos de la Nación, al dictar esta Real Orden, se inspiró en un riguroso criterio sobre las personas que habían de ocupar dichos cargos, y como la personalidad del señor Moyano, significa mucho, por su honorabilidad acendrada en alto grado, su ecuanimidad y competencia, ello ha sido la base para que el jefe de la Abogacía del Estado de Salamanca, haya visto recompensado su constante amor al trabajo y al estudio, en cuestiones de Derecho, con la distinción que representa el alto cargo de Delegado Regio para la represión del contrabando y la defraudación en la primera región española que comprende las provincias del Noroeste: Coruña, Orense, Pontevedra, Lugo, Oviedo, león, Zamora, Avila, Valladolid y Salamanca, donde oficialmente residirá el señor Moyano por expresa voluntad suya.


El Señor Sánchez Moyano ingresó mediante opocición, en la que obtuvo el número cuatro, en el Cuerpo de Abogados del Estado, el año de 1.892, en las que también lucharon y vencieron, entre otros, D. Baldomero Gabriel y Galán, D. Marcelino Herrero y el marqués de Villalcázar. Actualmente el señor Moyano es jefe de Administración de primera clase.
Bien sabe el señor Sánchez Moyano, con cuyo fraternal afecto nos honramos, la sinceridad de estas líneas, fiel reflejo ellas de la pública satisfacción con que ha sido recibida la grata nueva de su elevada misión, en la que ha no dudarlo han de esperarle nuevos éxito.


Aquí en la imágen de la edición del periódico El Adelanto de fecha 27 de noviembre de 1.923 se puede ver la foto del morador de la vivienda, que actualmente se ha mostrado a los caminates que pueden verla sin el entramado de árboles y follaje que la oculataba a la vista, a consecuencia de un desbroce realizado por el Ayuntamiento de esa ciudad.
 La casa en la actualidad ha sido despojada de la maleza que la cubría y al quedar tan solo el edificio ha perdido gran parte de su encanto, quedando a la vista de los caminantes, ya que antes sólamente escudriñando entre los árboles se podía ver algo la edificación.