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La casa de Sánchez Moyano



Existen lugares que desde hace mucho tiempo ya no son visitados. Un espeso manto de polvo habita en su interior, esperando que las pisadas de algunos buscadores de leyendas y misterios remuevan su pasado. Tú puedes ser quien nos descubra esos lugares y leyendas que están al borde del misterio y cuyo delgado velo fuerzas por romper. En este apartado recopilaremos los lugares que se visitan, su descripción, una pequeña reseña histórica y leyendas que se cuentan sobre ellos. Igualmente se narrarán los sucesos misteriosos e inexplicables que las gentes del lugar han conservado en su memoria a través de los años.

Una casa deshabitada.
En medio de la ciudad ha sobrevivido al paso de los años una casa de finales del siglo XIX, cuyo inmueble está rodeado de árboles, frondosa vegetación, hiedra que llega a tapar paredes y ventanas, y resguardada por un muro y rejas metálicas. Así lleva muchos años y más de tres generaciones la conocen.
Se cuenta que fué hotel en sus principios, consulado de Alemania durante la segunda guerra mundial y hogar de un ilustre personaje hasta su abandono.





En este tipo de situaciones, nos preguntamos cuales han sido los motivos que han obligado a dejar el hogar con todas las pertenencias y no volver a él. Como si nos fuésemos de viaje y por algún motivo nunca regresáramos, dejando toda nuestra vida entre cuatro paredes.
La mencionada casa se encuentra en una calle céntrica de la ciudad de Salamanca. la gente al caminar por las inmediaciones siempre mira la edificación, de trazo cuadrangular, con un camino que se abre desde la puerta y valla metálica, que linda con la acera y que conduce hasta unos peldaños de piedra que acceden a la puerta principal.
El interior se divide en dos plantas habitables, un sobrao o buhardilla y una escalera que partiendo de la buhardilla, accede a una pequeña cúpula o mirador, situada por encima del tejado. En la parte trasera de la edificación y en el lugar reservado a cocina se abre en el subsuelo un sótano o bodega que bien podía servir para la conservación de alimentos y vino.




Alrededor campa a sus anchas, lo que fuera un cuidado jardín y que por su abandono, ha tomado arbitrariamente algunas partes del edificio, sobre todo el muro derecho que está totalmente invadido por una enorme hiedra,  que se abre paso, tapando ventanas y penetrando por las recovecos y rendijas.
Al caer la noche la estampa es lúgubre y misteriosa y da que pensar en las historias que se han podido vivir en su interior. Por la parte trasera se puede ver otra entrada, quizás para el personal de servicio, y una pequeña construcción edificada en el patio trasero que debía de servir para vivienda de servidumbre.
 




La gente que vive por la zona al hablar de la casa, comenta que estaba todo su ajuar en el interior, como si viviesen aún los dueños, o al menos así lo aseveraba unos señores mayores que de vez en cuando acudían a la edificación, ya que era cuidadores o empleados de la mansión. La pregunta es la siguiente: Por qué motivo ha permanecido una casa conservando todos los enseres de sus habitantes y nunca han vuelto para recuperarlos, incluso por parte de la familia de los propietarios. Cuando se desvele ese misterio se contará.
No hace mucho tiempo, al pasar por allí me dijeron que un incendio en el interior, había hecho desaparecer los mudos testigos de una vida pasada y que dormían un sueño de siglos. Las llamas habían devorado los enseres de toda una vida que aquella casa había conservado a través de los años.

Parece ser que allí vivió la familia de un ilustre abogado del Estado y que en una edición del periódico El Adelanto, se puede leer, con fecha 27 de noviembre de 1.923 la siguiente dedicatoria a su morador, y que textualmente es la siguiente:
Días pasados dimos escuetamente la noticia del nombramiento de los nuevos delegados regios, que para la represión del contrabando y defraudación en las seis regiones que para estos efectos ha sido dividida España, había hecho la superioridad, y entre los elegidos para el desempeño de misión tan importante como delicada, figura nuestro antiguo y respetable amigo D. Alfredo Sánchez Moyano.




Esperábamos muy fundadamente que una nueva distinción nos brindara la ocasión de rendir al ilustre salmantino, pues como tal se considera el señor Sánchez Moyano, que convive con nosotros hace más de veinticinco años, el modesto homenaje periodístico que inspira siempre toda recompensa a personalidades de positivo relieve.
Y efectívamente, aquella no se hizo esperar. Días pasados el Director Militar llamó para conferenciar con él, al señor Sánchez Moyano, el único abogado del Estado que ha sido favorecido con puesto tan elevado, para orientarse en los procedimientos a seguir en la práctica por los nuevos delegados regios.











 












No cabe duda que el Directorio que rige los destinos de la Nación, al dictar esta Real Orden, se inspiró en un riguroso criterio sobre las personas que habían de ocupar dichos cargos, y como la personalidad del señor Moyano, significa mucho, por su honorabilidad acendrada en alto grado, su ecuanimidad y competencia, ello ha sido la base para que el jefe de la Abogacía del Estado de Salamanca, haya visto recompensado su constante amor al trabajo y al estudio, en cuestiones de Derecho, con la distinción que representa el alto cargo de Delegado Regio para la represión del contrabando y la defraudación en la primera región española que comprende las provincias del Noroeste: Coruña, Orense, Pontevedra, Lugo, Oviedo, león, Zamora, Avila, Valladolid y Salamanca, donde oficialmente residirá el señor Moyano por expresa voluntad suya.


El Señor Sánchez Moyano ingresó mediante oposición, en la que obtuvo el número cuatro, en el Cuerpo de Abogados del Estado, el año de 1.892, en las que también lucharon y vencieron, entre otros, D. Baldomero Gabriel y Galán, D. Marcelino Herrero y el marqués de Villalcázar. Actualmente el señor Moyano es jefe de Administración de primera clase.
Bien sabe el señor Sánchez Moyano, con cuyo fraternal afecto nos honramos, la sinceridad de estas líneas, fiel reflejo ellas de la pública satisfacción con que ha sido recibida la grata nueva de su elevada misión, en la que ha no dudarlo han de esperarle nuevos éxito.


Aquí en la imágen de la edición del periódico El Adelanto de fecha 27 de noviembre de 1.923 se puede ver la foto del morador de la vivienda, que actualmente se ha mostrado a los caminantes que ya  pueden verla  al ser depojada del entramado de árboles y follaje que la ocultaba a la vista, a consecuencia de un desbroce realizado por el Ayuntamiento de esa ciudad.
La casa en la actualidad ha sido despojada de la maleza que la cubría y al quedar tan solo el edificio ha perdido gran parte de su encanto, quedando a la vista de los caminantes, ya que antes sólamente escudriñando entre los árboles se podía ver algo la edificación.
 
Se cuenta,  según algunas crónicas  salmantinas como la publicada en el diario El Adelanto, que allí se cometió un robo mientras el  señor Sánchez Moyano y su familia estaban de descanso estival.
"Como ya sabrán nuestros lectores, don Alfredo Moyano posee, en la avenida de Canals, actual Paseo de la Estación, un lujoso chalet, señalado con el número 3, y en el que habita con su familia.
El señor Moyano, desde hace bastantes días, se encontraba acompañado de su distinguida familia, en el pueblo de Villar de Gallimazo, cercano a Peñaranda.
El chalet, pues, por ausencia de sus moradores, quedó deshabitado, y las llaves del mismo en poder de una antigua sirviente
Hay que advertir que el chalet se halla rodeado, en su fachada principal, de una verja de hierro, y por los lados, de una pared de bastante altura.

La versión más verosímil, es la de que los ladrones penetraron en el domicilio del señor Moyano por la galería encristalada del piso principal, rompiendo de ésta unos ocho cristales.
Se ha observado que por los huecos que dejaron los cristales, al ser rotos, no cabe el cuerpo de un hombre, habiendo quien supone que se valieron los cacos de un niño, introduciéndole por referidos huecos, y encargándose después el chico de abrir las puertas vidrieras de la galería.
En todas las habitaciones el desorden de muebles y objetos es completo, y muy especialmente en el salón despacho del señor Moyano.
La mayor parte de los muebles, cómodas, armarios, etc., aparecen abiertos con fractura y como a golpe de hacha; los estuches donde se guardaban alhajas, se hallaron vacíos y en revuelto montón.

Junto a la cómoda que estaba cercana a una alcoba, se ha encontrado un hacha, con la que se supone que los cacos fracturaron los muebles".

 

 


Recorte de prensa  recogido en el Heraldo de Madrid. Fecha 15 de noviembre de 1923
 
 

Con fecha 2 de febrero de 2023, se puede leer en el diario salmantino La Gaceta que la famosa casa se ha puesto a la venta. La información figura literalmente como se muestra a continuación.

“Se vende”, así reza el cartel instalado en la fachada del palacete del paseo de la Estación, del año 1896 y que, aunque pudo tener un pasado glorioso como embajada de Alemania durante la Guerra Civil,en la actualidad se encuentra en estado semi ruinoso e inhabitable. Uno de los actuales propietarios, que este jueves prefirió mantenerse en el anonimato, aseguró que de momento no tienen “pensado” ejecutar el proyecto que tenían previsto para el palacete y que suponía reformarlo para convertirlo en varios inmuebles. Sí insistió en que tiene “varias opciones de negocio” para la finca de 280 metros cuadrados en cada una de sus dos plantas, a lo que se suman 1.232 metros cuadrados de jardín, además de cochera, corral y cuadras.

A esto se suma también una trayectoria de años de polémicas, fundamentalmente con la anterior propiedad y que comenzaron con los requerimientos del Ayuntamiento de Salamanca para exigir el mantenimiento tanto de los edificios de la parcela del número 29 de la céntrica vía como de la zona verde, que acabó convertida en una selva. En el año 2009 el Consistorio inició un expediente para que los dueños cerraran las puertas, ventanas y muros con el fin de evitar intrusos.

A pesar de varios requerimientos, no ejecutaron las mejoras y en 2012 el Ayuntamiento las asumió, para pasarle la factura a los propietarios. Con la casa “adecentada” se produjo una de las okupaciones más descaradas del inmueble, en el que incluso se llegaron a alquilar las habitaciones por 100 euros al mes. Tras un primer desalojo, finalmente una orden judicial expulsó a la veintena de okupas  ante los riesgos por su mal estado para la seguridad y la salud. 

No es hasta 2014 cuando los dueños reaccionan y pagan una multa de 70.000 euros para evitar el embargo, cantidad que sumaron los gastos de las actuaciones de limpieza del jardín y de asegurar el edificio, así como las sucesivas multas por no cumplir con las exigencias del Consistorio. También ejecutaron la limpieza de 2018, pero a pesar de todo seguían entrando intrusos en el palacete. Chicos que a modo de trastada pasaron parte del verano en 2021, después de que otros provocaran un incendio el invierno anterior. 

Buscando cobijo de las bajas temperaturas, en febrero del año pasado volvieron los okupas, que hasta instalaron un tendal en la fachada. Un cobijo para personas sintecho que fue testigo incluso de una violación. por la que un varón fue condenado a siete años de cárcel. Finalmente, y a pesar de que las condiciones del palacete han mejorado notablemente al adquirirlo la nueva propiedad, en septiembre del año pasado se incluyó en la Lista Roja de Patrimonio.

Mirando algunos vídeos en Internet, he visto que con el título "la mansión moribunda"Albert X ha publicado un reportaje sobre este singular lugar. Un saludo Albert, pues  creo que esa el único que existe sobre esta casa. Enhorabuena por tu reportaje, que con tu permiso lo añado a esta página.
Picar en este enlace para ver el vídeo. Picar aquí
 
Agradecer a los interesados todo lo que se pueda aportar sobre este emblemático lugar. Aquí dejo la sensibilidad de alguien preocupado por la conservación de este palacete.
Dice así:

Durante muchos años nos preguntamos que tesoros guardaría este palacete olvidado y abandonado por  sus descendientes madrileños.  Hasta últimos de los años 90 una mujer de pelo blanco muy mayor pasaba los meses de agosto intentando conservar esta propiedad.  Más tarde al fallecer (suponemos), quedó completamente abandonada a su suerte.

En el año 2012, cada día podíamos ver como algunas personas saqueaban la casa descaradamente a plena luz del día. Ante ésto  decidimos a entrar para grabar en vídeo del interior,  ya que las puertas estaban abiertas, incluso hasta el muro estaba destrozado.  Solo pudimos ver la vivienda patas arriba.  Se llevaron hasta las chimeneas de mármol, aunque aún quedaba  quedaba un reloj de pared sin maquinaria, dos carruajes del siglo XIX y las bañeras.  Más tarde descubrimos vuestro blog de lugares misteriosos con encanto y, fue entonces cuando inesperadamente pudimos hacernos una idea de como fue este emblemático lugar de Salamanca, del que mi abuela nos habló tanto cuando lo visitaba hace 85 años al tener amistad con una compañera de clase que tenía relación con la desaparecida familia.

Ver vuestro reportaje fue un gran descubrimiento y sorpresa,  porque quien lo inmortalizara lo hizo justo en el momento apropiado,  desde mi punto de vista sus imágenes valen su peso en oro,  porque tengo total seguridad que no hay más,  para terminar os felicito. Hoy pasamos por allí y volví a entrar en vuestro blog para mostrarle a mi abuela lo que fue y como solo ella puede recordar,  un saludo!.

En un estupendo y pormenorizado artículo de Okey Salamanca, titulado El misterio de la mansión abandonada del Paseo de la Estación, se puede ver la historia de la familia de Sánchez Moyano, y dice literalmente así:

Vamos a comenzar el año 2024 y la famosa casa abandonada del paseo de la Estación continúa abandonada. Las multas a sus propietarios por falta de mantenimiento y los embargos municipales para el pago de los trabajos de apuntalamiento, limpieza y desratización llevaron a los anteriores dueños a venderla, el chalet salió en 2019 a la venta por 2 millones de euros. Aparecieron unos compradores y dieron 100.000 € de señal a falta de hacer las escrituras, según información de La Crónica de Salamanca.

Se les comunicó que tenían que respetar el chalet, pero que detrás podrían edificar hasta seis alturas. Con esta información entregaron la señal. Cuando fueron a escriturar solicitaron informes y el Ayuntamiento les dijo que sólo se pueden edificar tres alturas. Entonces se paró la operación y la familia no les devolvió la señal. Como la operación no avanza la familia propietaria lo sacó otra vez a la venta.

En abril de 2013, el inmueble se vio «okupado» por un grupo de personas que fueron desalojadas por la policía local. Tras la expulsión el edificio fue clausurado por su peligrosidad y tiempo después, apuntaladas y selladas sus puertas y ventanas. Su ruina es hoy prácticamente total, pero la casa continúa en pie a pesar de la vegetación descontrolada, los incendios, las inundaciones y del paso inexorable del tiempo.

Las incógnitas sobre su historia y la dejación de sus propietarios no ha hecho más que fomentar un halo de misterio romántico a su alrededor. Según datos de Salamanca en el Ayer, la casa que Alfredo Sánchez Moyano  mandó construir es un hotel o chalé urbano ubicado en un solar de 1473 m². Tiene forma de paralelepípedo rectangular en estilo ecléctico con 408 m² construidos en dos plantas, linterna en el tejado y fachada de ladrillo con recercos de piedra franca. Los huecos lucen contraventanas venecianas que confieren al edificio, junto al mirador de madera y cristal de la primera planta, su más notoria característica. 

A la casa, que se eleva por encima del nivel del suelo seguramente para protegerla de las inundaciones, se accede a través de un porche descubierto con balaustres y verja al que se llega por una escalera de piedra de cinco escalones. El solar se completa con un jardín, hoy abandonado, y varias construcciones para los distintos servicios del edificio principal. El conjunto presenta una verja y puertas metálicas hacia el paseo de la Estación, muros de piedra a la calle Don Bosco y a su solar vecino y una construcción auxiliar a la calle Primero de Mayo. Lamentablemente no conocemos el autor del proyecto.
Muy probablemente la casa se construyó entre 1902 y 1903, ya que el Ayuntamiento aprobó en septiembre de 1902 el acta de alineación para la obra que Alfredo Sánchez Moyano pensaba realizar en el paseo de la Estación.

Alfredo Sánchez Moyano era hijo de Esteban Sánchez Bordona, farmacéutico de Alba de Tormes, propietario, vecino de Madrigal de las Altas Torres y ex diputado por la provincia de Ávila, y de Marcelina Moyano Aguilar fallecido en 1913, Además de Alfredo, el matrimonio tuvo otros hijos: Joaquina fallecida el 25 de Octubre de 1925, Francisco de Paula y Cayetano Sánchez Moyano fallecidos en 1903).

Como curiosidad, el 25 de mayo de 1891, el padre de Alfredo, Esteban Sánchez Bordona, a la edad de cincuenta y tres años, compró por once mil pesetas el convento agustino de extramuros de Madrigal de las Altas Torres y sus tierras. En este convento había muerto, en el verano de 1591,Fray Luis de León.

A la muerte de Esteban, acaecida el 19 de julio de 1912, sus hijos Alfredo, de 44 años y Joaquina, de 34, heredaron el convento agustino. Alfredo vendió a su hermana Joaquina la parte del convento que le correspondió en la persona de su marido Teófilo Sobrino Sanz por 2000 pesetas, Teófilo era farmacéutico en Fuente del Sol (Valladolid) y los herederos de ambos son los actuales propietarios del convento.

Su hermano Francisco de Paula, fue boticario en Madrigal y su hermano Cayetano, alcalde de Madrigal, falleció durante su mandato en 1903 y de su matrimonio con María de la Consolación Fernández de la Mela y Luengo, dejó tres hijos Esteban, Flora y Cayetano Sánchez Bordona y Fernández de la Mela según el testamento que hizo Esteban Sánchez Bordona el 30 de abril de 1909 ante el notario Enrique Escribano García de Madrigal de las Altas Torres.

El matrimonio de Alfredo y Beatriz tuvo seis hijos: Alfredo nacido en Madrid en 1898, Beatriz, en Salamanca en 1900, Manuel en 1902, Marcelina, en 1903), Joaquina en 1905 y María del Carmen en el año 1906.
Alfredo, el hijo mayor, falleció a los 21 años, el 29 de diciembre de 1919, cuando acababa de terminar la carrera de Derecho.

Alfredo Sánchez Moyano presentó su dimisión del cargo de Delegado Regio para la Represión del Contrabando y la Defraudación de la Región del Noroeste en 1927, siendo aceptada por R.D. del 13 de octubre de 1927. También por R.D. del 27 de octubre de 1927 fue jubilado por imposibilidad física del Cuerpo de Abogados del Estado.

En noviembre de 1927, comenzó a trabajar como apoderado general de la casa del duque de Medinaceli, Luis Fernández de Córdoba y Salabert, marchando, con su mujer y sus hijas, a residir en Madrid, en la calle Sagasta, 19 primero. Su hijo Manuel, que por entonces era también abogado del Estado en Salamanca, pidió el traslado a Madrid y le fue concedido, marchando también en enero de 1928.

Alfredo había participado activamente en la vida social y cultural de Salamanca. En 1897 formó parte del condominio delTeatro Bretón; fue, entre otros cargos, secretario del Casino de Salamanca y sobre todo se le recordará como eficaz vicepresidente de la Cruz Roja salmantina. Durante unos años puso en marcha una academia, junto con su gran amigo  Baldomero Gabriel y Galán, para preparar las oposiciones a la abogacía del Estado.

Alfredo Sánchez Moyano, falleció, a los 70 años, el día 29 de marzo de 1938. Antes, su hija Marcelina había fallecido en Madrid el 30 de julio de 1932. También su hija Beatriz falleció antes que él, sin que hayamos podido determinar la fecha concreta.

Como hemos mencionado, Manuel Sánchez Mesonero había obtenido por oposición en 1924 una plaza como abogado del Estado siendo designado inicialmente a la abogacía del Estado de la Delegación de Hacienda de Salamanca. Contrajo matrimonio tardíamente en la iglesia del Cristo de la Salud de Madrid en 1961 con María Luisa González de Rivera Galcerán, hija del marqués de Montoro. Manuel falleció el 17 de junio de 1984 y su esposa el 8 de enero de 1989 sin dejar descendencia. Sabemos que Manuel tomó hacia 1923 los apellidos Sánchez-Moyano Mesonero.

De Joaquina Sánchez Mesonero no hemos encontrado dato alguno y sólo podemos inferir que falleció después de 1938 y antes de 1984, fecha de la muerte de su hermano Manuel.
Carmen Sánchez Mesonero murió a los 85 años, en agosto de 2001, sus hijos fueron Beatriz, Ángel, Alfredo y Javier que con mucha probabilidad serán, ellos mismos o sus descendientes, los propietarios de la casa.

La historia de la casa y su abandono es una verdadera incógnita. En octubre de 1927, el mes anterior de la partida de la familia a Madrid, Alfredo solicitó al Ayuntamiento, y se aprobó, la apertura de una puerta cochera a cambio del arreglo por su cuenta de la rasante posterior de su finca. Efectivamente la edificación de su finca en la calle primero de mayo muestra la puerta cochera a nivel de calle y sin embargo la variación de la rasante de la calle dejó las ventanas a nivel del suelo actual.

Alfredo estudió Derecho en la universidad de Valladolid y por Real Orden del 22 de junio de 1892, obtuvo plaza de abogado del Estado, con el número 4 en la oposición celebrada el 9 de diciembre de 1891. Junto a él, también la obtuvieron Baldomero Gabriel y Galán (7), D. Francisco González de la Riva, marqués de Villalcázar (12) y D. Marcelino Herrero y Herrera En septiembre de 1894, a propuesta del ministro de Hacienda, se le nombró Fiscal del Tribunal Provincial de lo Contencioso-Administrativo de Salamanca.

Contrajo matrimonio con Beatriz Mesonero Ruano, hija de Manuel Mesonero Bautista de Villar de Gallimazo que había fallecido, ya viudo, el 4 de agosto de 1883 siendo Beatriz todavía una niña.
Fue comprador de Bienes Nacionales, adquiriendo en 1897 una finca de 400 huebras llamada “Peña de la Cruz” en Navarredonda de Salvatierra.
No era la única propiedad de la familia en Salamanca puesto que disponían, seguramente entre otras, de los bienes heredados por su esposa en Villar de Gallimazo, localidad que visitaron con frecuencia. Además, a finales de la década de 1910 adquirió la finca «Monte Alto» en Madrigal de las Altas Torres.

A petición propia fue trasladado, en diciembre de 1897, a La Dirección General de lo Contencioso en Madrid. Durante su estancia en Madrid mantuvo vivos sus lazos con Salamanca participando en los actos de la colonia salmantina en Madrid y allí nació en octubre de 1898 su primer hijo, Alfredo.
En junio de 1900 volvió a ser destinado a Salamanca donde desarrolló el resto de su carrera como funcionario del Estado. En 1923 siendo jefe de la abogacía del Estado en Salamanca fue nombrado, por Real Decreto de 16/11/1923, Delegado Regio para la Represión del Contrabando y la Defraudación de la región del Noroeste, eligiendo Salamanca como domicilio habitual.

La historia de la casa y su abandono es una verdadera incógnita. En octubre de 1927, el mes anterior de la partida de la familia a Madrid, Alfredo solicitó al Ayuntamiento, y se aprobó, la apertura de una puerta cochera a cambio del arreglo por su cuenta de la rasante posterior de su finca. Efectivamente la edificación de su finca en la calle Primero de Mayo muestra la puerta cochera a nivel de calle y sin embargo la variación de la rasante de la calle dejó las ventanas a nivel del suelo actual.

Tras el traslado a Madrid en 1927, la familia regresó a Salamanca periódicamente, pero estas visitas parecen cesar tras la muerte de Alfredo o al menos los ecos de sociedad dejan de informar sobre ellas.
Es habitual referir que en esta casa tuvo residencia el consulado alemán durante la II Guerra Mundial, aunque reconocemos no haber encontrado pruebas de ello.

La publicación de un fantástico reportaje fotográfico en color en el blog Rumbo al Misterio, muestra el estado de abandono en el que quedó el inmueble con todos sus enseres, fotografías, libros, documentos, etc. No se informa sobre el origen de las fotografías, su autor o fecha de realización, aunque se nos antojan de diversos años entre la década de 1980 y la de 1990, sin que quepa la menor duda de fraude.

Un comunicante del blog Rumbo al Misterio, también anónimo y vecino de la zona, informa sobre los intentos de conservar el inmueble de una señora mayor de pelo blanco durante los meses de agosto, pero hasta eso se terminó y el expolio a que posteriormente se vio sometido el hotelito puede comprobarse en el video de Albert X.
 
Como resumen y tras este título  se enumeran algunos apuntes sobre la casa de Sánchez Moyano, este misterio ersonal y  urbano en Salamanca   La Casa de Sánchez Moyano, también conocida como el "hotelito" o "chalet del Paseo de la Estación", es un inmueble histórico ubicado en una calle céntrica de Salamanca, España. Construida a finales del siglo XIX, esta vivienda ha capturado la imaginación de locales y visitantes por su estado de abandono prolongado, rodeada de un aura de misterio que la convierte en un símbolo de lo olvidado en medio de la modernidad urbana.

Descripción del edificio 

El edificio presenta una forma cuadrangular, con una fachada de ladrillo y recercos de piedra franca, típica del estilo ecléctico de la época. Cuenta con dos plantas habitables, una buhardilla y una escalera que lleva a una pequeña cúpula o mirador en el tejado. En la parte trasera, se encuentra un subsótano utilizado antiguamente como bodega para conservar alimentos y vino. El jardín, que abarca unos 1.473 m², está invadido por vegetación frondosa, hiedra que cubre paredes y ventanas, y árboles que dan un aspecto lúgubre especialmente al anochecer. La entrada principal está flanqueada por una valla metálica y peldaños de piedra, mientras que por la trasera hay una puerta secundaria, posiblemente para el servicio, y una pequeña construcción para el personal. En su interior, hasta hace poco, se conservaban enseres completos, como si los habitantes hubieran salido de viaje y nunca regresaran, aunque un incendio reciente destruyó gran parte de ellos

Historia de la casa y su familia

La casa fue construida entre 1902 y 1903 por orden de Alfredo Sánchez Moyano, un abogado del Estado originario de Salamanca, hijo de un farmacéutico y exdiputado. Alfredo, quien se casó con Beatriz Mesonero Ruano y tuvo seis hijos, la utilizó inicialmente como residencia familiar. En sus inicios, funcionó como hotel y, según algunas fuentes, como consulado de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, aunque esto último carece de pruebas documentales firmes. La familia se mudó a Madrid en 1927 tras la jubilación de Alfredo por problemas de salud, donde falleció en 1938. Varios de sus hijos murieron jóvenes, y los herederos, como Carmen Sánchez Mesonero (fallecida en 2001), mantuvieron la propiedad, pero sin habitarla. 

En 1923, la casa fue escenario de un robo mientras la familia veraneaba: ladrones irrumpieron rompiendo cristales, saquearon joyas y dejaron un desorden notable, según reportes periodísticos de la época. A lo largo del siglo XX, se realizaron visitas periódicas, pero cesaron tras la muerte de Alfredo. En años recientes, ha sufrido okupaciones (en 2013 y 2021), un incendio que destruyó enseres, inundaciones y expolios (como el robo de chimeneas de mármol y carruajes del siglo XIX). Fue incluida en la Lista Roja de Patrimonio en 2022 por su estado ruinoso, y en 2023 se puso a la venta como palacete de 1896, con multas al propietario por falta de mantenimiento que ascienden a 70.000 euros. El Ayuntamiento intervino en 2012 para sellar accesos y evitar intrusos.

Misterios y leyendas asociadas

El mayor enigma radica en el abandono repentino en 1927, con todos los enseres intactos, como si la familia hubiera planeado un regreso que nunca ocurrió. Se desconoce el motivo exacto: ¿una tragedia familiar, problemas económicos o algo más siniestro? Rumores locales hablan de su uso como embajada alemana durante la Guerra Civil, añadiendo un toque de intriga internacional. En los años 90, una mujer mayor de pelo blanco intentaba conservarla durante los veranos, pero tras su muerte, el lugar quedó desatendido. Incidentes modernos incluyen una okupación en 2021 que involucró una violación, y saqueos en la década de 2010. Un reportaje titulado "La mansión moribunda" documenta el interior antes de su deterioro final, mostrando libros, documentos y muebles abandonados. Estas historias contribuyen a su reputación como un lugar "embrujado" por el tiempo, donde el polvo y la vegetación ocultan secretos del pasado.

En este blog "Rumbo al Misterio", se expresa una profunda preocupación por la preservación de este palacete, destacando su valor histórico y el romanticismo melancólico que emana de su ruina. Invita a los lectores a compartir información adicional, reconociendo el halo de misterio que atrae a curiosos sensibles. Felicita a documentales y reportajes por capturar su esencia antes de que desaparezca, y enfatiza cómo lugares como este despiertan el interés por lo inexplicable, fomentando un diálogo comunitario sobre el patrimonio olvidado. Este inmueble no solo representa una pieza arquitectónica, sino un testimonio vivo (o moribundo) de la historia salmantina, envuelto en enigmas que invitan a la reflexión.

El Robo de 1923 en la casa de Sánchez Moyano: una exploración detallada

El robo en la Casa de Sánchez Moyano, ocurrido en 1923 en Salamanca, España, es uno de los episodios más intrigantes en la historia de este inmueble abandonado. Aunque no se trata de un crimen de gran envergadura en términos históricos, su conexión con una familia prominente y el contexto de la época lo convierten en un enigma que ha perdurado en crónicas locales y blogs como "Rumbo al Misterio". A continuación, exploro los detalles conocidos, basándome en reportes periodísticos de la época y análisis posteriores. No hay evidencia de que los culpables fueran capturados, lo que añade al misterio.

Contexto y circunstancias del robo

Fecha y Temporada: El incidente tuvo lugar durante el "descanso estival" (verano) de 1923, mientras la familia Sánchez Moyano se encontraba en Villar de Gallimazo, un pueblo cercano a Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). La casa quedó deshabitada, con las llaves en posesión de una antigua sirvienta. Esto sugiere que el robo ocurrió entre julio y septiembre, aunque los reportes periodísticos datan de noviembre, posiblemente por demoras en la investigación o publicación.

Propietario y Ubicación: La vivienda pertenecía a Alfredo Sánchez Moyano, un abogado del Estado y delegado regio para la Represión del Contrabando y la Defraudación en la Región del Noroeste (nombrado por Real Decreto en noviembre de 1923). El chalet, ubicado en el Paseo de la Estación (entonces Avenida de Canals, número 3), era una lujosa villa urbana de dos plantas, con galería encristalada, jardín y verja de hierro. Su diseño ecléctico y aislamiento la hacían vulnerable a intrusiones.

Modo operandi de los ladrones

Los asaltantes demostraron astucia y conocimiento del lugar, explotando su temporal abandono: Entrada: Penetraron por la galería encristalada del piso principal, rompiendo aproximadamente ocho cristales. Los huecos resultantes eran demasiado pequeños para un adulto, lo que llevó a especulaciones de que usaron a un niño para ingresar y abrir las puertas vidrieras desde dentro. Esta táctica era común en robos de la época para evitar detección.

Desorden Interno: Causaron un caos total en las habitaciones. Muebles, cómodas y armarios fueron fracturados con un hacha (encontrada junto a una cómoda cerca de una alcoba). El salón-despacho de Sánchez Moyano fue el más afectado, con documentos y objetos revueltos. Esto indica un saqueo apresurado pero meticuloso, enfocado en valores portátiles.

Objetos Robados: Principalmente alhajas (joyas) de los estuches familiares, dejados vacíos en un montón desordenado. No se detallan otros ítems específicos en los reportes, pero el enfoque en joyería sugiere un robo oportunista, posiblemente por ladrones locales familiarizados con la riqueza de la familia.

Reportes periodísticos y fuentes

El robo fue cubierto por la prensa local y nacional, reflejando el interés por la prominencia de Sánchez Moyano- La principal fuente local El Adelanto (Salamanca),  describió el incidente en detalle, enfatizando el desorden y la hipótesis del niño cómplice. Este diario, fundado en 1883, era un referente para noticias provinciales.

El Heraldo de Madrid (15 de noviembre de 1923): Un recorte de este periódico nacional menciona el robo, posiblemente replicando la noticia de El Adelanto. Destaca la vulnerabilidad de la casa y el impacto en la familia.

No se han encontrado registros de detenciones o resoluciones judiciales en búsquedas exhaustivas de archivos históricos. Esto podría deberse a la ineficacia policial de la época o a que el caso no progresó, común en robos rurales o urbanos sin testigos.

Conexión con el abandono de la casa

Impacto en la Familia: El robo coincidió con un período de cambios para Sánchez Moyano, quien fue nombrado delegado regio poco después (27 de noviembre de 1923). En 1927, dimitió por problemas de salud y se mudó a Madrid, dejando la casa vacía. Algunos especulan que el incidente contribuyó al abandono, aunque no hay evidencia directa.

Leyendas y Misterio Actual: En blogs y artículos modernos, el robo se asocia al "aura embrujada" de la casa, amplificando su reputación como lugar olvidado. No hay indicios de conexiones con eventos mayores, como la Guerra Civil, pero refuerza la narrativa de decadencia.

En resumen, este robo representa un snapshot de la inseguridad en la España de los años 20, con tácticas ingeniosas pero primitivas. Aunque los detalles son limitados por la ausencia de archivos digitales completos de periódicos de 1923, los reportes disponibles pintan un cuadro vívido de vulnerabilidad familiar.

Biografía de Alfredo Sánchez Moyano

Alfredo Sánchez Moyano (aprox. 1868 – 29 de marzo de 1938) fue un destacado abogado del Estado español, funcionario público y figura relevante en la Salamanca de finales del siglo XIX y principios del XX. Proveniente de una familia acomodada con raíces en la provincia de Salamanca y Ávila, destacó por su carrera administrativa y su implicación en la vida social y cultural local. Mandó construir el conocido "chalet" o palacete en el Paseo de la Estación de Salamanca, que hoy es un inmueble histórico en estado de abandono y objeto de misterio.

Orígenes y formación

Nació alrededor de 1868 (calculado por su edad de 44 años en 1912), hijo de Esteban Sánchez Bordona, farmacéutico en Alba de Tormes, propietario, vecino de Madrigal de las Altas Torres y exdiputado por la provincia de Ávila y de Marcelina Moyano Aguilar (fallecida en 1913). Tuvo hermanos como Joaquina (fallecida en 1925), Francisco de Paula y Cayetano (ambos fallecidos en 1903). La familia heredó propiedades, incluido un convento agustino en Salamanca vinculado a la historia de Fray Luis de León.

Estudió Derecho en la Universidad de Valladolid. En 1892, por Real Orden del 22 de junio, obtuvo plaza en el Cuerpo de Abogados del Estado tras una oposición celebrada el 9 de diciembre de 1891, donde obtuvo el número 4. En esa misma oposición compitieron figuras como Baldomero Gabriel y Galán, Marcelino Herrero y el marqués de Villalcázar.

Carrera profesional

En septiembre de 1894, fue nombrado Fiscal del Tribunal Provincial de lo Contencioso-Administrativo de Salamanca, a propuesta del ministro de Hacienda.  En junio de 1900, regresó a Salamanca, donde desarrolló el resto de su carrera como funcionario del Estado. Ascendiendo  a jefe de Administración de primera clase.  En noviembre de 1923 (Real Decreto del 16/11/1923), fue nombrado Delegado Regio para la Represión del Contrabando y la Defraudación en la Región del Noroeste por el rey Alfonso XIII, un cargo de prestigio que reflejaba su reputación.

En junio de 1926, se menciona su traslado o continuidad en roles similares en boletines oficiales. En 1927, presentó su dimisión del cargo de Delegado Regio (aceptada por Real Decreto del 13 de octubre de 1927) y fue jubilado por imposibilidad física del Cuerpo de Abogados del Estado (Real Decreto del 27 de octubre de 1927), probablemente por problemas de salud. Participó activamente en la vida salmantina: en 1897 formó parte del condominio del Teatro Bretón y mantuvo una presencia notable en la sociedad local.

Familia y vida personal

Contrajo matrimonio con Beatriz Mesonero Ruano, hija de Manuel Mesonero Bautista (fallecido viudo en 1883 en Villar de Gallimazo, cuando Beatriz era niña). El matrimonio tuvo seis hijos: Alfredo (nacido en Madrid en 1898, fallecido a los 21 años el 29 de diciembre de 1919, tras terminar Derecho).

Beatriz (nacida en Salamanca en 1900).Manuel (nacido en 1902; adoptó los apellidos Sánchez-Moyano Mesonero, abogado del Estado por oposición en 1924, casado tardíamente en 1961 con María Luisa González de Rivera Galcerán, fallecido el 17 de junio de 1984 sin descendencia).Marcelina (nacida en 1903, fallecida en Madrid el 30 de julio de 1932). Joaquina (nacida en 1905). María del Carmen (nacida en 1906).

La familia residió en el palacete del Paseo de la Estación (entonces Avenida de Canals nº 3), construido por Alfredo a finales del siglo XIX. En 1927, tras su jubilación por salud, se mudaron a Madrid, dejando la casa abandonada con enseres intactos, lo que contribuyó al misterio del inmueble.

Fallecimiento

Falleció en Madrid el 29 de marzo de 1938, a los 70 años. Su vida transcurrió en un período de cambios políticos (Restauración borbónica, dictadura de Primo de Rivera), y su legado se asocia principalmente a su carrera pública y al palacete que mandó edificar, hoy en la Lista Roja del Patrimonio por su deterioro.  Alfredo Sánchez Moyano representa a un burócrata ilustrado de la época, con una trayectoria sólida en la administración y un vínculo profundo con Salamanca, donde su nombre perdura ligado a uno de los enigmas urbanos más curiosos de la ciudad.


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1 comentario:

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