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El misterio de la guitarra de Paco de Lucia


La mayor parte de nuestro conocimiento social, así como nuestras creencias sobre el mundo, emanan de las informaciones que leemos o escuchamos a diario. Es muy probable que no exista otra forma de conocimiento, salvo al que nosotros podemos acceder de forma directa, o sea, viendo, tocando y sintiendo. Incluso de esta manera no todo lo que podemos observar de forma directa, es lo que realmente existe, pues siempre recibiremos las cosas desde nuestro punto de vista y forma de pensar y creer. 
A pesar de todo, esta página lo único que hará será exponer aquellos sucesos que trascienden a consecuencia de su singularidad, la cual los hacen sobresalir de los hechos normales y cotidianos de cada día. Espero que les sea al menos, interesante.
Según se vayan publicando noticias recientes, los títulos de las más antiguas, irán pasando a la página: "Archivo noticias con misterio"

El misterio de la guitarra.
Quizás muchos de los que lean esta noticia, se preguntarán que tiene que ver la guitarra con el misterio. Pues creo que  nada, pero el misterio de tocar la guitarra como la hacía Paco de Lucía, si tiene mucho que ver, o al menos eso creo yo, que desde niño he tenido como referente al genial músico, el cual me ha servido de guía en mis incipientes toques de ese carismático instrumento, al que por cierto tengo algo abandonado.
Los héroes, para serlo, tienen que ser  al menos en un cincuenta por cien humanos. Paco de Lucía era tan sencillo y tan  humano que era todo un héroe, mi héroe de la guitarra,  un músico de  talla y reconocimiento mundial. Así es. Y no sólo eso, si no que era tan humano que en  un concierto,  no hace mucho tiempo,  nervioso dijo:  "qué fatiguitas, cuando pienso que estoy en Sevilla". Pues no lo piense maestro, déjese llevar. No piense, deje que la música fluya de sus manos. Ellas saben a dónde deben llevarlo.
Esa sabiduría que atesoran sus dedos, esa familiaridad con el misterio, con el silencio, es lo que provoca la tensión en el público. Sale  al escenario y la ovación es atronadora. Él mismo debe cortarla para poder empezar.


Paco  ya no está dominado por esa rabia, esa tensión que le hacía recorrer el mástil a toda velocidad. Por el contrario, ahora nos encontramos con un músico sereno, pese a los nervios puntuales de aquel concierto, seguro, que ya no lucha contra el tiempo, que ya no se pelea por el pasado, por el futuro. El presente de la música, el presente de la guitarra,  es una realidad que Paco de Lucía contribuyó a edificar,  como el mejor embajador que podíamos tener.

Cuesta escribir sobre alguien a quien has amado toda la vida, desde niño, que ha formado parte de tu mundo, de tus vivencias y de tus sentimientos. Todos los grandes analistas de esta música han calificado siempre de genio a Paco de Lucía, pero muy pocos han sabido explicar por qué lo era. A lo mejor es que es imposible hacerlo. O nadie se ha atrevido a decir por qué era un genio, quizás porque sencillamente,  no es fácil. Tampoco él supo explicar nunca la genialidad de su toque, porque Paco hablaba poco de él, pues  era un dios modesto, humilde y tímido. Incluso le molestaba que lo trataran como a un dios.
La muerte de Paco de Lucía ha sido un mazazo en todo el mundo y lo están llorando los más grandes de la música, de toda la música y de todos los continentes.
Su familia ha emitido un comunicado en el que invitan a compartir con todos ustedes un abrazo y una lágrima pero también nuestra convicción de que Paco vivió como quiso y murió jugando con sus hijos al lado del mar".

Anoche se nos fue el padre, el hermano, el tío, el amigo y se nos fue el genio Paco de Lucía. No hay consuelo para los que le queremos y le conocemos pero sabemos que para los que le quieren sin conocerle tampoco.
La vida nos lo prestó unos maravillosos años en los que llenó este mundo de belleza y ahora se lo lleva. Gracias por todo lo que nos has dado y buen viaje amado nuestro.